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29/11/2016

Reclamación de deudas por impago de cuotas de la comunidad de propietarios

Reclamación de deudas por impago de cuotas de la comunidad de propietarios

Como abogados de arrendamientos en Madrid centro, estamos habituados a encontrarnos con reclamaciones por impago de las cuotas de la comunidad de propietarios.

Las reclamaciones de las cuotas que adeuda algún vecino se pueden realizar en vía judicial, tras haber intentado el correspondiente requerimiento por medio de burofax, documento que será utilizado como prueba para la presentación de demanda.

Si el demandado no atiende al pago de lo reclamado, se presentaría el correspondiente procedimiento de reclamación en el Juzgado que como abogados de arrendamientos en Madrid centro, estamos acostumbrados a tramitar. Normalmente, se presentaría un procedimiento monitorio y en otras ocasiones, acudiendo ya directamente al procedimiento verbal.

Para que la reclamación sea efectiva, en Junta de Propietarios, con presidente y secretario nombrado conforme a la Ley de Propiedad Horizontal, se decidirá si se procede a la reclamación, circunstancia que tendrá que ser recogida en un acta para su posterior presentación en el procedimiento y ante el Juzgado.

Si la Junta de Propietarios cuenta con un procurador que le represente, quien recibirá las notificaciones y presentará los escritos correspondientes, así como nos informará acerca de los trámites en que se encuentra el procedimiento.

Contar con asesoramiento legal, te permitirá asegurarte de que la demanda presentada cumple con todos los requisitos legales y que la reclamación llega a buen puerto. Siendo lo más complicado, en la mayoría de las ocasiones, recuperar las cantidades si el propietario no cuenta con ingresos o con saldos en cuentas o algún tipo de devolución tributaria, pero que le permite a la comunidad utilizar otro tipo de vías para intentar recobrar lo reclamado. 

Desde Lextime Abogados te recomendamos acudir al asesoramiento legal ante este tipo de impagos, ya que pueden acabar por convertirse en la pesadilla de cualquier comunidad de propietarios. Arrastrando deudas que tendrán que asumir el resto de los vecinos, si no se consigue el pago por parte del moroso.